CÓMO LAVAR Y CUIDAR LA SEDA
Guía completa para lavar, secar y guardar tus piezas de
seda mulberry 22 momme. Más fácil de lo que crees.
Cuidar la seda es más simple de lo que te han contado
La seda tiene fama de delicada. Lo que tiene, en realidad, es una regla sencilla: es una fibra
proteica, muy parecida a tu propio cabello. Todo lo que le sienta mal al pelo —el calor
extremo, el cloro, los productos agresivos— le sienta mal a la seda.
Si entiendes eso, ya sabes cuidarla.
Con este cuidado, una funda de 22 momme acompaña años. Esa es la diferencia entre un
textil que se sustituye cada temporada y uno que se conserva.
1. El lavado
Cada cuánto. La funda de almohada, una vez por semana. El antifaz, cada una o dos
semanas. Los coleteros y el neceser, cuando lo pidan.
A mano - la opción más segura
1. Llena un barreño con agua fría o templada. Nunca por encima de 30 °C.
2. Añade una pequeña cantidad de detergente neutro o específico para seda.
3. Sumerge la pieza y muévela con suavidad entre dos y tres minutos. Sin frotar.
4. Aclara con agua fría hasta que no quede jabón.
5. No retuerzas. Presiona el agua hacia fuera con las manos.
A máquina - con bolsa de lavandería
1. Mete la pieza en la bolsa de lavandería de seda. Sola, sin mezclar con otras prendas.
2. Programa delicado o seda. Agua fría, máximo 30 °C.
3. Centrifugado al mínimo o desactivado.
4. Cierra el velcro del antifaz antes de meterlo. Y cierra la cremallera de la funda.
5. Sácala en cuanto termine. La seda no debe quedarse húmeda y arrugada dentro del
tambor
2. Qué usar y qué no
Sí
Detergente neutro, de pH suave o específico para seda.
Agua fría. Siempre.
Bolsa de lavandería.
No
Lejía ni ningún blanqueador, tampoco los de oxígeno.
Detergentes biológicos o con enzimas. Las enzimas están diseñadas para
descomponer proteínas y la seda es proteína.
Suavizante. Deja una película sobre la fibra y le quita justo lo que la hace deslizante.
Secadora.
Sol directo.
3. El secado
Extiende la pieza sobre una toalla limpia, enróllala sin apretar y presiona para retirar el
exceso de agua.
Después, tiéndela en horizontal o sobre una percha ancha, a la sombra y lejos de radiadores.
En interior, seca en unas horas.
El sol directo y el calor seco son los dos enemigos reales de la seda: apagan el color y
vuelven la fibra quebradiza.
4. El planchado
Casi nunca hace falta. La seda de 22 momme cae bien por su propio peso y la mayoría de las marcas del lavado desaparecen al secar en horizontal.
Si quieres plancharla:
Del revés, siempre.
Temperatura mínima o programa seda.
Con la pieza ligeramente húmeda, o con un paño de algodón entre la plancha y la seda.
Sin apoyar la plancha quieta sobre el tejido.
5. Guardado
Guarda la seda en una bolsa de algodón o de tela transpirable, nunca en plástico cerrado: la fibra necesita respirar y el plástico retiene humedad.
6. Resumen en cinco líneas
1. Agua fría, detergente neutro, dentro de la bolsa.
2. Sin lejía, sin enzimas, sin suavizante.
3. Nunca secadora, nunca sol directo.
4. Plancha del revés y a mínima, si la usas.
5. Guarda en tela, no en plástico.

